miércoles, 27 de julio de 2011

::: Ferrari World Design Contest 2011 :::

Cuando una empresa es la mejor en su rubro, busca a los mejores elementos, no importa de qué parte del mundo provengan. Y aunque Ferrari tiene muy serios competidores, es un nombre que atrae con un magnetismo implacable. Sus vehículos han honrado a la estética automovilística durante décadas, y deleitan a ricos y famosos en la actualidad. Pero el Ferrari World Design Contest nos hace mirar hacia el futuro, hacia la próxima generación no sólo de vehículos, sino también de diseñadores. El concurso ya tiene sus ganadores, y siendo honestos, necesitamos ropa interior limpia.



Reconozco que en lo que se refiere a coches soy admirador de modelos que de acuerdo a los estándares de hoy se podrían considerar “antiguos”, pero quien diga eso de un Ferrari debe tener muchas agallas. Hay modelos que siempre me han llamado la atención, como por ejemplo el 328, pero el que más está presente en mi cabeza, y calculo que le debe suceder algo similar a muchos de nuestros lectores, es el Ferrari Testarossa. Dejando de lado el que haya aparecido en Miami Vice, o sea el coche icónico del juego Out Run, el modelo Testarossa es una referencia innegable de finales de los ‘80, y una maravilla de poseer aún en estos días. Pero Ferrari también se toma al futuro en serio. El mercado ha cambiado, al igual que las políticas y la percepción de la gente. El arma principal para enfrentar el futuro es la innovación, y Ferrari la busca a través de su World Design Contest.



Equipos (más de 200) de diseñadores provenientes de cincuenta universidades ubicadas en todo el globo aceptaron el desafío de crear “La Ferrari del mañana”. La calidad de los proyectos presentados fue asombrosa, y los finalistas (siete en total) no eran menos que verdaderas obras de arte. Aún así, los jueces debieron colocar a tres conceptos por encima del resto. Velocidad, bajo peso y uso eficiente de la última tecnología fueron los tres parámetros más importantes que se tuvieron en cuenta, incluyendo un menor consumo de combustible. Por esta razón, varios de los proyectos se volcaron hacia diseños híbridos. En la entrega de premios estuvieron presentes nada menos que Paolo Pininfarina, y el bicampeón mundial de Fórmula 1, Fernando Alonso.



El tercer premio fue para “Cavallo Bianco”, hecho por Henry Cloke y Qi Haitao, representando a la Royal College of Arts de Londres. El segundo lugar se lo llevó “Xezri”, cuyo creador fue Samir Sadikhov de Azerbaiyán, en nombre de la IED de Turín. Finalmente, el diseño ganador fue “Eternità”, logrado por un extremadamente joven grupo de coreanos, Kim Cheong Ju, Ahn Dre y Lee Sahngseok, provenientes de la Universidad Hongik en Seúl. Además del premio principal, este equipo también recibió el “Autodesk Design Award” por su magistral uso del software Alias, y lo más importante, podrán trabajar para el Cavallino Rampante por un período de tres meses, algo que sin duda alguna se verá de maravillas en sus CVs. Nuestra admiración para los ganadores y todos los finalistas, y esperamos que sus ideas lleguen a verse en productos finales. ¿Qué mejor que un Ferrari para eso?


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