Según un informe elaborado por un profesor de la Universidad de Cambridge, llamado Richard Clayton, las direcciones de correo electrónico que empiezan por las primeras letras del abecedario reciben más cantidad de spam que las que empiezan por las últimas letras.
Sin embargo, algunas letras intermedias reciben todavía más spam que las primeras del abecedario, como la R, la P, la S y la M, que reciben hasta un 40% de spam.Asimismo, el experto señaló que si bien la razón por la que sucede esto no está del todo claro, puede que se deba al intento de los spammers de adivinar direcciones de correo.“Existen muchas menos direcciones correctas que empiecen por Z de las que lo hacen por A; por ello, los atacantes desisten de intentarlo o se equivocan más con las últimas letras del alfabeto”, concluyó Clayton.





